Preocupación en el periodismo: aseguran que ahora opinar tiene consecuencias
- La Pocilga Online

- May 27, 2025
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Updated: Jun 1, 2025

Cunde la alarma en redacciones, paneles y cafés donde se sirve doble moral sin azúcar: varios periodistas han comenzado a denunciar una preocupante novedad en la democracia argentina —la libertad de expresión estaría dejando de incluir impunidad absoluta.
“Yo dije que el presidente era un psicópata autoritario con inclinaciones genocidas y me contestaron en Twitter. ¿Esto es Venezuela?”, se preguntó con lágrimas en los ojos un conductor de noticiero que lleva 20 años gritando editoriales como si fueran sermones de Moisés.
Los hechos son graves. En las últimas semanas se han registrado múltiples casos de periodistas que lanzan opiniones como bombas molotov verbales y, ante el más leve desacuerdo del público o de algún funcionario, activan el protocolo de víctima institucional.
“Antes vos podías decir cualquier barbaridad y nadie te decía nada. Ahora resulta que te critican. Eso es censura”, explicó una columnista de la televisión pública con 14 programas propios y 3 podcasts donde explica por qué la libertad está en peligro.
El conflicto, aparentemente, surge de una mala interpretación del concepto de “libertad de expresión”: varios referentes del periodismo argentino creían que significaba “yo puedo decir lo que quiera y nadie puede señalar que lo que dije es una pavada”.
Desde La Pocilga Online, accedimos a una minuta reservada del Círculo de Periodistas Agraviados (CPA), donde se detallan los nuevos riesgos a los que se enfrentan:
Que alguien les responda en redes sociales sin llamarlos “maestro”.
Que otro periodista les diga que exageraron.
Que el presidente tenga una cuenta de Twitter.
“Estamos a un paso del fascismo”, concluyen, mientras revisan si en alguna foto de Milei aparece un objeto con forma de bigote.
Mientras tanto, la ciudadanía parece dividida: algunos apoyan a los periodistas en su lucha por seguir diciendo cualquier cosa sin consecuencia, y otros —más osados— creen que la libertad de expresión no implica inmunidad al ridículo.
Desde La Pocilga Online queremos expresar nuestra profunda preocupación por esta escalada de consecuencias. Durante décadas, el periodismo nacional se ha construido sobre la sólida base de opinar sin pruebas y salir ileso, una tradición que hoy corre serio peligro.
No se trata solo de críticas. Hemos detectado un preocupante aumento en el uso de conceptos como “chequear datos”, “responsabilidad discursiva” o incluso “leer más de un párrafo”. Estas prácticas, completamente ajenas al periodismo clásico, representan una amenaza directa al estilo de informar a puro presentimiento.
“Antes vos podías decir que se venía un golpe, que había olor a nazismo, o que un político era un peligro para la humanidad… y nadie te corregía. Hoy te sacan un recorte de video y te preguntan si tenés pruebas. ¿Qué clase de república es esta?”, declaró un analista mientras se abanicaba con una carta documento.
Desde nuestra redacción hacemos un llamado urgente a la sociedad: no permitamos que se instale la peligrosa idea de que opinar trae responsabilidades. Defender la democracia implica defender el derecho a decir cualquier cosa con tono grave y mirada seria, sin que nadie se atreva a discutirnos.
La Pocilga Online, comprometida con la libertad de expresión sin consecuencias desde tiempos inmemoriales.
Seguiremos informando, si nos dejan.



